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Las
emociones negativas y sus consecuencias
Artículo
realizado por Laura Zipilivan
La
enfermedad además de una forma desarmonizada de nuestro ser, es el lenguaje que
utiliza el cuerpo para decirnos que algo funciona mal en nuestra vida. Y así,
si el problema es menor, nos los dice con un susurro provocándonos un leve
dolor. Si el problema es mayor, nos habla en voz más alta. Y si la cuestión es
aún mayor, nos grita haciéndonos el dolor, muchas veces insoportable. Dolor,
que al igual que la enfermedad es una llamada de atención que nos indica que
algo no funciona bien.
Hoy,
ante la aparición de algunos síntomas, empieza la búsqueda de culpables: ¿por
qué ha fallado el corazón? ¿una vida muy sedentaria? ¿será la comida con
grasas? ¿quizá el tabaco...? Es decir, que siempre se busca la razón de la
enfermedad en el mundo físico. Sin embargo, en muchos casos no es ahí donde
hay que buscar sino en otros planos como el emocional y psíquico.
Podemos
identificar algunas emociones y actitudes negativas que muchas veces son
la causa desencadenante de algunas
enfermedades, ellos son:
Cualquier
tensión emocional no resuelta en tanto nos crea una contradicción entre lo que
nos dicta el interior y lo que vivimos en el exterior.
La
incapacidad de dar y/o recibir amor. Tenemos la necesidad de vivir experiencias
gratificantes y placenteras en el terreno afectivo, y muchas veces, se producen
bloqueos que a menudo desencadenan una enfermedad.
La falta de
humor y la incapacidad
de desdramatizar algunos sucesos de la vida cotidiana.
La imposibilidad de elegir
libremente en la vida. Y es que la necesidad de tener controlada nuestra propia vida, se ha convertido en una fuente de
conflictos permanentes ante la dificultad que supone mantenerse libre en un
mundo tan mediatizado.
La
pérdida de una ilusión por la vida, la ausencia de metas y objetivos. La
vorágine de la vida que llevamos, en ocasiones nos hace perder de vista
proyectos futuros con lo que el presente carece de sentido.
La tendencia a la negación.
El
bagaje de creencias impuestas, al punto que muchas veces damos respuestas
condicionados por estas creencias. Este es un punto que nos cuesta mucho
modificar, ya que no somos conscientes de la programación a la que somos
sometidos desde que nacemos, por nuestros padres, educadores y la sociedad.
Y
para terminar y de manera muy especial los tres grandes males que aquejan al ser
humano : EL MIEDO, LA INSEGURIDAD Y LA SOLEDAD.
Es
por esto, que es sumamente importante tomar conciencia de la vida que llevamos.
Saber darse cuenta a tiempo de que pasa en nuestro interior, con nuestros
sentimientos y emociones, conocerse uno mismo, identificar nuestros potenciales
y límites, para poder encauzarnos hacia el progreso y el mejoramiento.
“El gusano de seda se pasa la vida comiendo y engordando, y no sabe
porque. Un día siente la necesidad de encerrarse en si mismo y construye una
celda con el producto de su esfuerzo, se aisla y no sabe porque. Un día decide
salir de su encierro y al salir, cree que el mundo ha cambiado y no sabe porque.
Sin embargo si tuviera un espejo delante, sabría en ese momento todos los
porque.”.
Si queremos dejar de
estar enfermos y ser emocionalmente sanos, no repitamos el modelo del gusano y
dejemos que nuestra “verdadera esencia” busque ese espejo para tenerlo
permanentemente frente a nosotros y nos recuerde quien es nuestro principal
enemigo/amigo.
Entonces observaremos
como nuestro entorno cambia de color y seremos mas felices dando un sentido a
nuestro paso por esta vida.
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