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Somos
lo que pensamos
Artículo
realizado por Mario Mesa Saldarriega
"Todo
lo que somos es consecuencia de lo que hemos
pensado" (Buda)
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Pregona el poeta:
“¿Dónde estará mi vida la que pudo haber sido y no fue, la
venturosa o la de triste horror? “.
Esta
pregunta nos convoca al centro mismo de la vida, porque nosotros somos los que
le damos sentido a nuestra vida. La
vida no es una batalla, no estamos aquí para saltar obstáculos, estamos aquí
para aprender, para hacer de la vida una obra de arte.
La vida en general es poesía y, en
su inolvidable totalidad, ella nos inventa, nos vive.
El secreto de una
vida realizada está en la preparación mental.
Son nuestras decisiones y no las circunstancias de la vida, las que
determinan nuestro destino. En
nuestras manos y por mediación de nuestro libre albedrío está la posibilidad
modificar cualquier
situación. La pregunta que nos
debemos hacer es: Qué queremos de
verdad en la vida? Solo nos hace
falta tener en nuestra mente un objetivo
que nos haga levantarnos cada mañana. También debemos de
preguntarnos: ¿ Qué precio tendremos que pagar si no actuamos
inmediatamente con relación a lo que queremos? Hermann
Hesse nos muestra una luz
cuando afirma: “ Solo hay
felicidad si nada exigimos del mañana, y aceptamos del hoy, con gratitud, lo
que nos trae. La hora mágica llega
siempre".
A veces pensamos
que la vida de los otros es fácil porque no la vivimos.
Pensemos en nosotros que tenemos riquezas inimaginables al alcance de
nuestras manos: un corazón para soñar,
un lecho para dormir y unas manos para trabajar como dice Gonzalo Arango. Siempre le echamos la culpa al otro o a Dios de todos nuestros actos.
Es nuestra mente la que elabora teoremas que nos impiden cantar y danzar
bajo la lluvia. La alternativa está
en como procesamos nuestros pensamientos, porque nada es tan real como los
pensamientos. La mente no establece
distinciones entre lo falso y lo verdadero, somos nosotros quienes le damos esas
categorías, por eso nos convertimos en lo que pensamos.
El control de
nuestra vida estaría dado por hacernos cargo de nuestro modo de pensar.
En muchas situaciones – dice Easwaran- nos sentimos aburridos porque
nuestras mentes están divididas. Una
parte de la mente lleva a cabo el trabajo, y la otra, intenta no hacerlo.
Al estar la mente dividida sobreviene el agotamiento.
La apreciación de la vida estaría dada por como se siente uno en la
propia mente. Como la mayor parte
del tiempo nuestra atención se mantiene dirigida hacia
afuera, hacia otras personas, nuestra mente está invadida de
pensamientos que planean el futuro o analizan el pasado.
Somos lo que somos porque primero lo hemos imaginado.
Observarnos, ver a nuestro alrededor, saber quienes somos, quienes nos
rodean y qué queremos de nosotros, conforman la carta esférica de nuestra
vida.
Para asumir la
vida desde una perspectiva diferente, menos rígida , más tranquila y espontánea
, es necesario tener el control de nuestra mente . La mente es un ser insólito, es la más impredecible de todas
las criaturas que habitan el universo ,gusta del teatro y de la música ,se hace
visible en todos los escenarios de la vida. Aprender a domesticarla es una
tarea prioritaria si queremos mejorar nuestra relación con nosotros , los demás
y el planeta. Para mejorar nuestra calidad de vida , debemos trabajar sobre
nuestra mente: la loca de la casa . Cuando la mente no está entrenada , los
pensamientos van y vienen y
producen comportamientos inusitados . Al moverse sin control , la mente se
convierte en un torbellino de sufrimientos
que no nos permiten ver con
claridad nuestro propio cielo. Una mente confusa navega por mares de desesperación
y ansiedad .
Los venenos de la
mente : los odios, los celos, las codicias, las envidias, los apegos, crean
más ataduras y acortan los sentimientos de libertad , de expansión, de
infinitud, de abundancia. ¿ si no confiamos en nosotros , cómo vamos a
confiar en los demás? Vivimos de manera mecánica, ni siquiera pensamos y esto
nos lleva a toda clase de estados anímicos que nos hacen sentir insatisfechos.
La mejor
alternativa para limpiar la mente es el silencio interno, que nos ayuda a
reconciliarnos. La meditación, la visualización entre otros
, son tónicos importantes para aquietar la mente.
En nuestro medio
las personas viven más del lado externo de la mente. Al vivir para
satisfacer a los demás, caen en la trampa de ser como ellos quieren ,
perdiendo toda posibilidad de ser
como quieren ser y esto genera
conflictos interiores como amargura, depresión , deseos de no vivir
y todo tipo de enfermedades.
Todos nuestros
actos están tejidos por nuestros
sueños y es nuestra mente la que
determina si se vuelve contra nuestros
sueños y nos convierte en sus ciervos o nos atrevemos a desafiarla
y a tomarla por los cuernos por
medio del trabajo interior. La
decisión está en nuestras manos .El secreto es que no hay secreto: todo está
en la meditación . Al meditar desaparecen las fronteras y se abre un nuevo
horizonte. La paz se consigue trabajando sobre el ego .
Otro ejercicio
interesante para adiestrar la mente
es la atención, que nos posibilita modificar todas nuestras reacciones mecánicas
y liberarlas de esquemas de conductas preestablecidos . Si todo es ilusión y es
transitorio, cuanto más apegos exista, más sufriremos.
Para
modificar nuestros viejos esquemas de pensamiento debemos trabajar sobre
el ego que siempre y en todo memento nos está involucrando en la competición,
las intrigas y el afán de
logros.
A veces
nos involucramos en cosas que no tienen que ver con lo que queremos para
evitar asumir retos interiores, buscando huir del sufrimiento, pero no nos
damos cuenta que estamos creando más sufrimiento mental . Pensamos demasiado y
vivimos poco. Tal vez porque nuestra cultura nos ha inculcado más lo racional
que lo intuitivo.
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