|
C.S.
Después de varias semanas
de terapia he notado una gran diferencia en mi estado de ánimo. Cuando por fin
decidí dar el paso de poner solución a mi malestar no podía imaginar que
fuera a ser posible pues me sentía tan comprimida que pensaba que nada ni
nadie podía arreglarlo. Pero poco a poco han ido desapareciendo las capas que
me tenían aprisionada y ahora experimento una gran liberación.
Soy la misma persona que
antes pero ahora he encontrado nuevas fuerzas que me hacen ver las cosas de
otra manera. Tengo más confianza y seguridad en mi misma. Se lo debo a la
terapia regresiva porque me ha ayudado a conocerme y darme cuenta que el concepto que tenía
de mi misma no era tan malo y, por otro lado, reconocer lo negativo que hay en
mi, ser consciente de ello y evitar que pueda afectar en mis relaciones con los
demás.
Siempre he tenido miedo a
enfrentarme a mi misma porque no sabía que iba a encontrar y recelaba de que
lo que hubiera no fuera bueno (la idea de la locura rondaba muchas veces).
Durante las sesiones he
experimentado sensaciones tristes y tensas que me han hecho sentir mal pero a
la vez ha supuesto quitar lastre. Han sido muy positivas revivir las que
estaban olvidadas, como el sentir de forma muy intensa la presencia de mis
abuelos maternos de nuevo. Antes no era consciente del bien que han hecho en mi
vida.
Aunque no lo he conseguido
totalmente, me he liberado en gran parte de la carga de la culpa por tener
ciertos sentimientos, sobretodo en lo relativo a mi madre y otras personas que
no podía sospechar como mi amiga Nieves.
La terapia ha supuesto
delinear mis propios límites, buenos y malos, y aceptarme como soy. Estoy en un
buen momento, con una paz interior que hace muchísimo tiempo que no
experimentaba.
Seguramente vendrán
momentos de desasosiego pero ahora conozco otros mecanismos de defensa, otros
resortes que activar para superarlos.
N.F.
Octubre 1997.- Los
motivos por los que decidí optar por las regresiones y empezar esta terapia
eran:
Yo me consideraba
una persona muy introvertida, con gran inseguridad, pocas amistades y
frecuentemente caía en estados melancólicos. Había oído hablar de las
Técnicas Regresivas y deseaba probar por si estas sesiones de regresiones me podrían
mejorar estos puntos.
Considero que
después de haber estado viniendo, los resultados finales han sido muy
positivos. En cuestión de la seguridad en las funciones que desempeño
en mi trabajo han mejorado muchísimo (aunque lógicamente pienso que
voy a ser capaz de seguir mejorando aún mas). Los estados melancólicos
ahora se dan solamente en contadas ocasiones y si en algún momento he
tenido alguno, se como utilizar los mecanismos necesarios para
recuperarme rápidamente. También pienso que aunque sigo siendo una
persona introvertida he mejorado muchísimo. ya que me comunico más con
la gente y esto me hace sentir bien.
En relación al
Método, debo decir que me ha parecido muy interesante. Anteriormente yo
había ido a hacer terapia con otra persona que utilizaba otro método
psicológico mas convencional. Con esa persona, se me hacía difícil
algunos días ir a consulta pues no veía resultados de ningún tipo. En
cambio aquí, con las Terapias Regresivas, me encontraba siempre con
muchas ganas de venir. Considero que es un método muy bueno, ya que uno
mismo (con ayuda del terapeuta) consigue saber la razón de sus
problemas actuales. Y yo mismo he sido el que he querido mejorar. Eso es
lo que para mi es lo mas importante: la persona que va a tratarse tiene
que dar mucho de si mismo. También es muy importante la manera que el
terapeuta trata a la persona. En mi caso ha sido muy buena.
En definitiva, en
estos momentos me encuentro muy renovado, muy optimista, con fuerza y
muchas ganas de vivir, cosas que antes me faltaban.
B.B.
Tras
finalizar la terapia regresiva me encuentro serena, más segura de mí misma,
con mayor autoestima.
Ante los
bajones me siento más fuerte y decidida a afrontarlos y superarlos.
Estoy a
gusto conmigo misma y aunque sigo sintiendo que me afectan las cosas y algunas
situaciones concretas, todo esto no me hace sentir mal conmigo misma, esto es
muy importante para mí. Hace tiempo que no tengo sentimientos de culpabilidad
en situaciones que antes si me hacían sentir así.
Veo con
optimismo mi vida y me encuentro a gusto con ella.
Siento que voy mejorando
poco a poco todos aquellos aspectos que quería mejorar y aunque creo que la
vida es un continuo aprendizaje, estoy muy contenta con la evolución que estoy
llevando ahora.
Me siento
optimista de cara a un futuro pensando que soy capaz de seguir evolucionando día
a día.
Página
siguiente
|