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Desde
mi primer contacto con la técnica regresiva me pareció en extremo interesante,
las personas que me hablaron de ella lo hacían con entusiasmo y eso me animó a
conocerla mas en profundidad y quise pasar por la experiencia de
"vivirla".
Me
puse en contacto con un terapeuta quien de inmediato me pregunto qué problema
era el que yo quería resolver en mi vida, qué era aquello que en esos momentos
me molestaba y yo deseaba erradicar, cambiar o mejorar. En principio me paralizó
esta pregunta ya que mi intención en ese momento era
tan solo "conocer" la técnica y también utilizarla como método de
autoconocimiento, sin embargo, rápidamente me di cuenta de mi poca ambición en
este sentido pues la regresión es esencialmente una terapia que se utiliza
precisamente para eso, para disolver núcleos de conflictos que hemos ido
acumulando a lo largo de nuestra vida.. De manera que tras establecer una cita
con mi terapeuta, decidí analizar "esas cosas" que en ese momento me
estaban molestando y así inicie las sesiones.
Decidí pasar por la experiencia por deseo de autoconocimiento, superar mi exceso
de emotividad, superar mi cobardía y saber defender mis derechos, entender y
mejorar la relación con mi padre.
La terapia me ha mostrado el porqué de mis sentimientos de inseguridad ante la
vida y la gente, el tipo de relación que mantengo con mis padres, mi miedo a la
violencia, mi familia y mis inclinaciones hacia lo espiritual y esotérico.
El lector deducirá que salí francamente enriquecida. Debo decir que el trabajo
me resultó muy interesante y con grandes posibilidades para muchos tipos de
personas y problemas diferentes, en mi caso y según lo expuesto anteriormente
me ha servido para tomar conciencia del porqué de algunos de
mis comportamientos en la vida y compruebo que con el tiempo se va plasmando en
cambios mas profundos de actitudes de una forma cada vez mas palpable.
He sido consciente de un cambio respecto a mis relaciones, en el sentido de que
ya no soporto tanto a la gente que me resulta pesada, este cambio lo considero
muy importante ya que siempre he aguantado mucho a las personas con las que me
he relacionado, seguramente por miedo a la no aceptación.
También he notado una mejoría en el sentido de saber defender mis derechos, ya
que al terminar la terapia me surgió un problema con el taller del coche y tuve
que mostrarme firme para efectuar una reclamación; esto que parece algo trivial
y simple para cualquier persona, para mi era un auténtico
escollo a salvar, me costó, pero lo conseguí y aunque espero no verme en
la necesidad de repetir este tipo de situación, se que continuaré en esta línea
si me surge algo similar.
Reconozco tener que seguir trabajando sobre mi exceso de emotividad, pero también
en esa faceta he notado cambios alentadores.
En el tema de las relaciones con mis padres, la terapia me ha ayudado mucho a
comprender mis sentimientos hacia ellos y me ha ayudado en mi trato diario
aunque también reconozco que ese es un aspecto de mi vida en el que no puedo
bajar la guardia.
Si no conoces nada sobre esta técnica, te animo a profundizar en ella, vive la
experiencia y después analiza los resultados, te aseguro que no te defraudara.
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